Tu cuerpo y el estado de tus emociones

tu cuerpo y el estado de tus emocionesUsa tu cuerpo como tu radar.

Todos los dolores, incomodidades o enfermedades que tienes, incluso si te notas falto o en exceso de energía, o si te sientes bien o mal, está directamente relacionado con cómo te sientes entre tus dos orejas, es decir, tu cuerpo te narra la historia de cómo estas mental y emocionalmente. En todo esto, hay una mala noticia, normalmente no solemos escuchar al cuerpo o lo escuchamos demasiado tarde.

Veámoslo metafóricamente: imaginemos que vas en tu coche, y de repente te aparece una luz roja en tu panel, es la luz que nos indica que nuestro coche está bajo de aceite…que es lo que haces en ese momento? Pones la mano encima de la luz para no verla y pisas el acelerador o paras en la siguiente gasolinera y le echas más aceite?

Supongamos que vas con prisa y no paras en la gasolinera, y de repente empieza a salir humo del motor… pararás en la siguiente gasolinera? Seguro que sí verdad? Entonces, porque no hacemos lo mismo con nuestros cuerpos?!

En esto tengo experiencia, soy un experto! Durante muchos meses de mi vida, me he sentido sin fuerza, sin energía y aún así he seguido con el ritmo que me había marcado…Mi cuerpo ya me había dado muchas señales, al principio eran muy sutiles, un poco de cansancio, un dolor de cabeza, etc… hasta que al final he tenido mi momento de bajón y he necesitado dormir durante 2 días seguidos! Si hubiera escuchado previamente a mi cuerpo, hubiera sabido y podido parar antes.

Con los años he aprendido a escuchar las señales y de vez en cuando paro y descanso, sin que me lo pida necesariamente mi cuerpo. He descubierto que no es un tiempo perdido el descansar, sino que sé que es una necesidad fundamental que me permite continuar y seguir adelante. De hecho este es el primer truco, tu cuerpo da señales y no miente. Tú sueles mentir, tu cuerpo no.

Seguramente tú eres igual que la mayoría de nosotros: un experto en mentirte para no darte cuenta de cómo te sientes, de cómo estás a nivel mental y emocional. Y todo eso para qué? Pues para evitar tomar las riendas de nuestras vidas.

Cada vez tengo más personas en los cursos que siguen sufriendo trabajos, relaciones y dietas que les agotan… y son incapaces de actuar y de cambiar, porque son maestros en mentirse.

A veces preferimos mantener todo igual, y aunque veamos que todos los botoncitos rojos de nuestro cuerpo saltan, decidimos taparlos con la mano para no parar en las gasolineras de la vida.


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