Como sincronizar tu gps interior?

Como sincronizar el GPS interior

El ser humano es capaz de crear su propia vida, hoy más que nunca.

Entonces, por la mañana cuando abras los ojos… pregúntate cómo quieres que sea tu día?

Esta simple pregunta, previene que durante el resto del día las distintas situaciones que se creen puedan hacerte cambiar el rumbo que tu te has fijado.

Pase lo que pase en el exterior no dejes que esto influya en tu estado anímico interior.

Cada vez que sientas que te estás enfadando por una situación en el exterior… respira y vuelve a tu rumbo interior.

Es que en realidad solo tienes 2 opciones, vivir el día a día y sentirte bien o mal según lo que éste te depare o fijar tu cómo vas a vivir el día y determinar su rumbo.

Para sintonizar tu “gps interior”, aplica lo siguiente:

1- Si necesitas un día con tranquilidad y sabiduría, pues propóntelo.

2- Si necesitas éxito y equilibrio o abundancia y riqueza o sanación o amor, o fuerza… pídelo, siéntelo y actúa en consonancia con lo que deseas.

La energía atrae a más energías parecidas a ti… Si sigues tu rumbo con lo que te has planificado, estarás trabajando conscientemente con la Ley de la Atracción, despertando tu imán..

Para hacerlo todavía más sencillo te doy un ejercicio para que puedas practicar:

Cuando te despiertes, empieza a ponerte en contacto con tus sentimientos, presta atención a cómo te sientes y pregúntate que frecuencia quieres para hoy: amor, abundancia, fuerza….

Mantén los ojos cerrados y habla en silencio y dí, por ejemplo, las siguientes palabras:

“Hoy seré la frecuencia de… en todos los niveles de mi vida. Vivo la energía de… y agradezco al Universo su grandeza al poder sentir esta frecuencia de…“.

Tu alma no conoce el tiempo, ni el futuro, ni el pasado, solo conoce este momento.

Tampoco entiende de información contradictoria que suele ocurrir cuando decimos: me gustaría pero… Es decir, si quieres algo ponlo en presente y empieza a hablar en el tiempo del hoy, de “este momento”, empieza tus frases con: yo soy, yo tengo, yo siento, yo hago…

Y, si terminas la frase con gratitud, la fuerza va a ser aún mayor.

De hecho agradeces cuando recibes, verdad?

 

Agradece y aumentarás tu fuerza.

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