¿Cómo se crean los hábitos negativos?

Cómo se crean los hábitos negativosEn el anterior artículo “Por qué siempre nos hacemos propósitos y casi nunca los cumplimos?” explicamos la diferencia entre conducta consciente y automática.

En este artículo entraremos en saber cómo creamos un hábito negativo.

Normalmente una conducta automática empieza porque en el exterior alguien nos ha pulsado un botón, o algo ha pasado fuera, que nos dá un impulso. Por ejemplo: estás en el coche y ves el semáforo en rojo y al instante frenas. Ves una señal y al instante empieza una conducta.

Tal que así, es como funciona por ejemplo un mp3, pulsas un botón y automáticamente empieza una canción.

Pero, ¿cómo aprendemos conductas automáticas?

Hay varias formas:

1.-La más importante es la experiencia directa.

En nuestra vida hemos intentado de todo, algunas cosas nos han funcionado y otras no. Esas experiencias no se olvidan, sino que quedan insertadas en nuestro disco duro y si una nueva situación se parece a alguna antigua, al instante utilizamos la misma experiencia para actuar y corresponderla.

2.-También aprendemos por imaginación

Tendemos a imaginar algunas veces como va a ser alguna experiencia próxima.

Por ejemplo: imaginamos como vamos a solucionar un problema en el trabajo, cómo vamos a afrontar esa conversación con nuestra pareja…

Esta forma tiene menos peso o impacto que la experiencia directa pero también funciona para crear nuevos hábitos.

 

3.-Experiencia indirecta o aprender de la experiencia de los otros

Estas experiencias también nos influyen, por ejemplo lo que nos dice nuestro entorno, cómo el compañero ha solucionado un conflicto, lo que vemos en la televisión o leemos en la prensa, por los libros…

Es menos importante también que la experiencia propia pero también nos influye a la hora de adquirir hábitos.

 

Ahora ya hemos aprendido cómo se instauran las conductas en nuestra cabeza, pero cómo sabemos si esa conducta se va a convertir en un hábito o no? Si ese hábito lo vamos a repetir muchas veces o nunca?

Es decir, ¿cómo se convierte una conducta en un hábito?

Es muy sencillo, la conducta que al instante conlleva una sensación positiva, placer, se convierte en un éxito. Y la conducta que al instante conlleva un sentimiento de dolor se elimina.

Placer y dolor, castigo y premio, sentimiento bueno y malo, la conducta aumenta cuando evitamos dolor y obtenemos placer y disminuye cuando no conseguimos placer y nos da dolor.

Ahora bien, dolor y placer son palabras con mucho impacto, que en muchas ocasiones se magnifican, pero en la realidad de nuestra vida diaria, es mucho más sencillo, pongamos un ejemplos: por ejemplo cuando haces alguna pregunta y te miran un poco extrañamente, eso inmediatamente produce “dolor” , pero si al acabar un trabajo te felicitan, eso da mucho placer!

Sólo funciona cuando hacemos algo y el dolor o el placer llega la instante. Si es más tarde nuestro cerebro no va a poder vincular la acción con la reacción. Es decir, los cumplidos o premios que vienen horas después de una conducta, no tienen el mismo efecto

Por ejemplo: si durante semanas con mucho esfuerzo estás haciendo deporte para eliminar un kilo, tu cerebro vincula de manera rápida: deporte= a dolor… el vínculo entre deporte y perder peso es muy muy débil… por eso puedes odiar mucho tiempo una conducta que en realidad es muy recomendable y sana para ti, incluso si has recibido resultados buenos, ¡como bajar de peso!

Entonces si hay señales de placer y dolor, premio y castigo al instante que determinan nuestra conducta automática lo que estamos haciendo es condicionarnos. Y, lo gracioso de un condicionamiento es que no lo puedes parar.

Lo suelo notar bastante en los cursos cuando les “amenazo” con subir a bailar al escenario! En esa situación da igual la edad de los participantes, su reacción inicial es idéntica: todos vuelven a su infancia! Y entonces: esconden las caras detrás de un cuaderno, incluso algunos intentan esconderse debajo de su silla, hecho que podían hacer con 5 años, pero ahora con 60 y más barriga es imposible! En ese momento no importa ni la posición jerárquica, ni la edad, esa situación les produce dolor y la conducta se repite.

Este es un hábito condicional que no puedes parar.

Vincula al máximo situaciones que no te gustan con placer, para crear un hábito positivo que te ayude a crecer y mejorar fácilmente.

 

¿Te interesan los artículos de Mikah?
No te enviaremos más de un correo al mes.

Dejar comentario